LA PSICOLINGÜÍSTICA
LA PSICOLINGÜÍSTICA
Especialmente a partir de la década de los sesenta, el interés de numerosos psicólogos
se ha orientado hacia la comprensión de la forma en que el pensamiento se manifi esta
en el lenguaje y cómo éste incide sobre aquél. Gracias a la colaboración entre ellos y los
lingüistas, especialmente los más cercanos a la antropología, ha sido posible clarifi car
muchos de los conceptos que constituyen los aspectos medulares de esta nueva disciplina.
Conceptos ahora comunes en los estudios en el ámbito de la escuela primaria sobre
el lenguaje, como fonemas y morfemas, se han acuñado a partir de las investigaciones
desarrolladas en este campo.
Hace unos 30 años, George A. Miller profetizaba los beneficios de las aplicaciones
de la psicolingüística:
El interés en la psicolingüística no sólo se ha restringido a los psicólogos y los
lingüistas. Muchas otras personas se han interesado por la espléndida visión de sus
posibilidades prácticas. Uno piensa en las aplicaciones médicas, en el diagnóstico y
en el tratamiento de la variedad heterogénea de los desórdenes del lenguaje, que
van desde un simple tartamudeo, hasta las enormes complejidades de una afasia.
Uno piensa también en las aplicaciones pedagógicas, de mejoras potenciales en
nuestros métodos de enseñar a leer y escribir, o para la enseñanza de un segundo
idioma. Si los principios de la psicolingüística fuesen suficientemente explícitos,
podrían ser incorporados a aquellos milagros tecnológicos del siglo XX, las máquinas
computadoras, que podrían introducirnos dentro de la visión del espectro
total de las posibilidades cibernéticas. Explotaríamos nuestros canales eléctricos
para una comunicación más eficiente de la voz. Podríamos mejorar y automatizar
nuestros diccionarios, usándolos para traducciones mecánicas de un lenguaje a
otro. Quizá las computadoras podrían imprimir lo que decimos, o incluso, decir lo
que nosotros imprimimos, haciendo de esta forma el habla visible para los sordos
y lo impreso audible para los ciegos. Podríamos, en suma, aprender a adaptar las
computadoras a docenas de propósitos humanos y sólo ellas pudieran interpretar
nuestro lenguaje. Pequeña maravilla que asombraría a médicos, educadores, filósofos,
estudiosos de la lógica e ingenieros que han permanecido intrigados por
esta nueva aventura.
Actualmente nos es posible comprobar que estas suposiciones de Miller son ya una realidad,
y que gracias al asombroso avance de la psicolingüística se han podido concretar
en sólo un poco más de dos décadas.
CAMPO DE ESTUDIO DE LA PSICOLINGÜÍSTICA
Sabemos que en el idioma español existen 29 fonemas (g, f, d, r, etcétera.), los que en
forma aislada carecen de signifi cado; sin embargo, cuando se combinan entre sí pueden
adquirir una acepción específi ca, ya sea porque se estructuran como una palabra (rosa,
azul, pie), como prefi jos (pre, ante, ex) o como sufi jos (to, so, ado, ando), recibiendo
en ese momento el nombre de morfemas. Cuando pensamos en algo, nuestra mente
tiende a organizar tales ideas siguiendo la estructura que le marca el lenguaje a partir
de los morfemas, es decir que si pensamos en vacaciones, por ejemplo, podemos evocar
aspectos tales como “voy a ir de vacaciones a San Miguel de Allende”, o “en nuestras
últimas vacaciones mi hermanito se cayó vestido a la alberca”. Mediante la adecuada
ordenación de los sonidos y palabras les damos un sentido a las ideas, juicios y raciocinios
a partir de la estructura lógica del lenguaje, que para Noam Chomsky era lo que
siempre hemos denominado como gramática.
La gramática es el conjunto de reglas acordadas entre los miembros de una población
determinada para combinar fonemas y morfemas, además de oraciones y su significado.
En la gramática existen dos componentes importantes que facilitan el seguimiento de
las reglas que permiten darle significado a cada lenguaje: la semántica y la sintaxis, de las
que hablaremos en el siguiente apartado.
Todo esto es el campo de estudio de la psicolingüística, así como las diversas aplicaciones
que se han derivado de los estudios teóricos (investigación básica) al respecto.
Los artefactos de bolsillo que son capaces de traducir palabras y frases entre dos o más
idiomas diferentes son sólo una aplicación común en la actualidad de esta disciplina.
Los mismos procesadores de texto que pueden emplearse en las computadoras personales,
con funciones que nos permiten corregir la ortografía y, en algunos casos, hasta
ciertos aspectos de puntuación, o que son capaces de ordenar alfabéticamente listas
de cientos de palabras, son otro buen ejemplo de los avances de la psicolingüística.
Chomsky postuló un modelo simplificado de la manera en que los fonemas y morfemas
interactúan con el pensamiento, dejando en claro que pensamiento y lenguaje son dos
realidades diferentes que se relacionan estrecha y constantemente, pero que no pueden
identificarse como la misma cosa. En el esquema 14.1 puedes apreciar que la base de la figura
contiene los fonemas, que a su vez sirven para estructurar morfemas, los que pueden
llegar a constituir oraciones, pero el significado de todo ello está dado por el pensamiento.
Cuando hablas con un compañero y le expresas tus opiniones acerca del valor estético del
arte por computadora, atraviesas todos los niveles del diagrama en dirección descendente,
mientras que tu amigo, al escucharte, lo hace en sentido ascendente
Comentarios
Publicar un comentario