Etapas de desarrollo del lenguaje
¡Ha dicho “mamá”!
Muchos padres recuerdan las primeras palabras que pronunciaron sus hijos. Cuando los
pequeños dicen por primera vez “mamá” o “papá”, a los padres se les derrite el corazón.
La opinión más generalizada entre los psicólogos acerca del desarrollo del lenguaje es que
es innato y progresa a medida que el cerebro madura. Esto no significa que los niños nazcan
conociendo un lenguaje, sino que tienen la capacidad mental innata de aprender y captar las
reglas del lenguaje de su comunidad. Los padres pueden facilitar el desarrollo del lenguaje
en sus hijos proporcionándoles un entorno que los apoye y estimule, e instigándolos a
comunicar con palabras sus necesidades y deseos.
El lenguaje se desarrolla por etapas y el niño hace pequeños y simpáticos progresos durante
sus dos a tres primeros años de vida. En resumen, los logros de los niños que tanto nos
enorgullecen a los padres son:
• El habla empieza con el balbuceo. Durante los primeros meses, el bebé hace
sonidos que son producidos de modo natural por el llanto y los movimientos de la
boca (alimentarse, respirar y succionar). El bebé empieza a utilizar la voz
experimentando con las conductas vocales relacionadas con el llanto. Esos sonidos
pueden ser espontáneos o en respuesta a la interacción con los demás. Por
ejemplo, el bebé balbucea en respuesta al balbuceo de su madre. Esas
interacciones sirven de base para futuros desarrollos sociales y para juegos de
sonidos entre padres e hijos.
• Entre el quinto y el séptimo mes se refinan un poco esos sonidos básicos.
Alrededor del séptimo o del octavo mes, el bebé empieza a crear sonidos parecidos
a sílabas.
• Aproximadamente al año, el pequeño empieza a emitir palabras sencillas de una
sola sílaba, con las que posteriormente forma palabras de más de una sílaba, como
“mama” o “tata”. Este proceso continúa durante los siguientes meses y
ocasionalmente el niño utiliza las palabras que ya domina para formar palabras
nuevas.
• El desarrollo del lenguaje se dispara hacia los dieciocho meses. De acuerdo con
Dacey y Travers, los niños aprenden aproximadamente una palabra nueva cada
dos horas. ¿No le parece extraordinario?
El desarrollo del lenguaje continúa hasta que el niño tiene más o menos tres años.
Su habilidad verbal se amplía; por ejemplo, “pelota” ya no se refiere a todos los
objetos redondos ni “perro” a todos los animales de cuatro patas. Gracias a su
capacidad de generalizar, el niño empieza a construir frases sencillas de dos
palabras, luego de tres, y así sucesivamente. Y, antes de que nos demos cuenta,
empezamos a preguntar más “porqués” de lo que jamás habíamos creído posible.
Hacia los cuatro años la mayoría de los niños ya han aprendido una parte importante de su
lengua materna (estructuras, normas y una gran cantidad de vocabulario). Cuando están en
edad de entrar al parvulario, ya han adquirido aproximadamente ocho mil palabras y han
aprendido a usar el lenguaje en una gran variedad de situaciones sociales. También pueden
hacer preguntas y frases negativas. En ese momento los rudimentos del lenguaje ya están
consolidados y sólo es cuestión de seguir aprendiendo y utilizando los cimientos existentes
para que su lenguaje se vuelva cada vez más rico y sofisticado.
Comentarios
Publicar un comentario